

La vida de Samantha Caine no puede ser más apacible: se dedica a atender a su hija de 8 años, cuida del hogar y hace un arroz tostado que es la sensación de su vecindario. Pero bastará un inoportuno golpe en la cabeza para que, poco a poco, recuerde que hasta hace poco fue una peligrosa agente secreto. Y que sus antiguos colegas, la buscan para matarla.

